Mantiene incremento la producción de acero y sus derivados

Mantiene incremento la producción de acero y sus derivados

Mantiene incremento la producción de acero y sus derivados

La industria siderúrgica, sector clave en la creación de infraestructura y la construcción, se encuentra plenamente consolidada y con perspectivas positivas de crecimiento, a pesar de la competencia desleal a nivel internacional.

Concretamente, de acuerdo a información de la Cámara Nacional de la Industria del Hierro y el Acero (Canacero), en 2015 su producción fue de 345 mil 494 millones de pesos, con lo cual participa con el 1.9 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) del país, contribuyendo con el 6.3 por ciento del PIB Industrial y el 11.1 por ciento del PIB de Manufacturas. Y genera más de 120 mil empleos directos y 600 mil indirectos.

En términos de inversiones, éstas fueron de 13 mil 952 millones de dólares en el periodo 2006-2015.

Por lo que se refiere a niveles de producción en Latinoamérica, se encuentra en segundo lugar con el 29.1 por ciento, después de Brasil (52.2 por ciento), y por arriba de Argentina con el 8 por ciento. Contando con una capacidad instalada de 29.2 millones de toneladas, en la cual la producción fue de 18.2 millones en el 2015.

Y, de acuerdo al Balance Nacional de Energía más reciente de 2014, la industria se ubica como la mayor consumidora de energía.

Según señalan voceros del sector la industria ha realizado inversiones importantes para poder ofrecerlo en sus más diversas presentaciones y características, buscando atender las demandas de un mercado cada vez más competitivo y especializado.

Concretamente, sectores como la construcción, automotriz, maquinaria, transporte, energético, embalajes, utensilios domésticos y productos metálicos, han experimentado cambios significativos por el impacto en los desarrollos hechos por los productores mexicanos de acero.

Actualmente, según declaran algunos directivos, la industria tiene un entorno difícil, el cual tiene su origen, en gran medida, por la sobrecapacidad de producción de acero en el mercado global provocado por varios países, entre los que sobresale China, los cuales cuentan con subsidios o economías protegidas en muchos casos con insumos artificialmente baratos.

Y, por no poder colocar su producto en su propio mercado, lo envían al resto del mundo, incluyendo México, mediante prácticas de comercio desleal, provocando con ello distorsión de precios a nivel internacional.

Según la información más reciente de la Asociación Mundial del Acero, en 2015 China produjo 803 millones de toneladas de acero, cifra ligeramente mayor a la del año anterior. Con ello sus exportaciones aumentaron 20 por ciento, pasando de 94 a 112 millones de toneladas, colocando su producción con precios inferiores a los costos promedio de producción a países como México.

La distorsión se agravó debido a que las tasas de crecimiento y la demanda de acero en mercados emergentes se han mantenido estables, convirtiéndose así en un destino atractivo para las exportaciones de países como China, Rusia y Brasil. Esto motivó que la industria de varios países empujara por la aplicación de medidas arancelarias con el fin de apoyar a la industria local a mantenerse vigente.

En Estados Unidos, por ejemplo, se impusieron barreras arancelarias de 266 por ciento a productos de acero chinos.

En México, en octubre de 2015 la Secretaría de Economía anunció un incremento de 15% por seis meses para diferentes productos siderúrgicos, aplicables a países con los que no se tienen acuerdos comerciales.

Sin embargo, esta y otras medidas que se han aplicado fueron insuficientes para contener las importaciones de los países antes mencionados, lo que, de continuar así, señalan varios directivos, pondría en serio riesgo la viabilidad de los productores domésticos.

Por otro lado, a pesar del escenario mundial adverso, existen oportunidades para el sector. Norteamérica es de las pocas regiones del mundo que está creciendo y aumentando su consumo. En México se incrementó 6.6 por ciento durante el 2015, ocupando el segundo lugar en el continente americano, por detrás solamente de Estados Unidos. La demanda interna viene creciendo, incluso desde 2015 forma parte de los diez países del mundo con mayor demanda de acero.

Fuente: El financiero, (2016). Mantiene incremento la producción de acero y sus derivados.